Grabado en unos estudios de Los Angeles. Ulises Calleros se convierte en el mánager del grupo y entran César López (Vampiro) e Iván González. El
disco se convierte en un superventas, no sólo en México, sino en la mayoría de países de habla hispana,
A finales de 1993, Vampiro e Iván abandonan el grupo, y entra Sergio Vallín, como cuarto miembro de la banda.